El trasplante de cabeza abre el debate ético: ¿Solo los ricos y poderosos podrán vivir para siempre?

Todo aquel que pueda pagar una intervención médica para no morir, lo hará. Pero,  ¿qué ocurriría si los ricos pudiesen vivir para siempre? ¿Sería el fin de la raza humana como la conocemos? El mundo se enfrenta a un problema ético descomunal: el trasplante de cabeza es casi una realidad.

Antes de entrar en los detalles del procedimiento, piense otra vez en esto: ¿vivirán para siempre los que puedan pagarse una y otra vez un trasplante de cabeza? ¿Qué ocurre con los dictadores? ¿Tendrán los países que soportar para siempre a los mismos líderes por el bien de la patria?

Al grano. 
El neurocirujano Sergio Canavero, que prevé realizar en 2017 la primera operación de trasplante de cabeza, ha revelado que lo contacta mucha gente rica que desea tener un nuevo cuerpo y ha asegurado que su proyecto permitirá prolongar la vida "de manera indefinida".
"La intervención durará unos dos días y para ello se necesitan grandes inversiones, unos diez millones de dólares, más un equipo de unos 150 profesionales, incluidos los médicos y auxiliares", revela el neurocirujano italiano Sergio Canavero sobre los detalles de la primera operación de trasplante de cabeza, citado por "La Presse". "Le puedo asegurar que mucha gente rica ya me ha contactado para cambiar su cuerpo", añade.
La operación obtuvo muchas críticas por parte de gran parte del mundo científico, pero el neurocirujano defiende su proyecto y afirma que será una solución contra la parálisis espinal y otras enfermedades. "Estamos a un paso de prolongar la vida indefinidamente, ya que a una persona de 80 años le podré dar un nuevo cuerpo para que viva otros 40 años", asegura Canavero.
Al mismo tiempo, el médico reveló algunos detalles del proceso: "En la sala deben estar dos personas, el donante del cuerpo y la persona que lo recibirá. La cabeza trasplantada se enfriará a una temperatura de 12 grados y con el uso de polietilenglicol, una especie de 'pegamento' plástico, se unirán todas las terminaciones nerviosas de la cabeza y el nuevo cuerpo".
El cirujano ya tiene el primer voluntario, Valeri Spiridónov, un ruso de 30 años con atrofia muscular espinal, aunque la operación todavía debe ser aprobada por un comité ético. "Será mi respuesta a la ética. Realizaré esta intervención porque nadie quiere estar como está Valeri". 

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